lunes, 28 de diciembre de 2009

En cartel: Mis estrellas y yo

Título: Mis estrellas y yo
Medio: Cine
Sinopsis (en una línea): Tres actrices de generaciones diferentes se unen contra el acosador que tienen en común.
Target: Las comedias francesas suelen atraer a parejas mayores, no sé realmente por qué...

Motivación: No estrenaron nada más... era la única que había.
Predisposición: Relajada.
Espectativas: Tal vez un poco altas, Kad Merad la rompió en "Binvenue chez le Ch'tis" ("Bienvenidos al país de la locura")

Mi opinión:

Entretiene, pero no a las carcajadas como "bienvenidos...". Me pareció la típica comedia que uno engancha en la tele y la mira porque no tiene nada mejor que hacer.

Para salir del cine diciendo: "... seeeh... ¿y qué comemos?".

Puntaje: 6/10

Entretenimiento: Ni fu ni fa. Cumple su cometido pasatista.

Conclusión y recomendaciones: La única razón para verla es que no hay más nada para ver...

Reflexiones:
La película trata sobre la obsesión, la idealización y la distancia (en un marco edulcorado por el absurdo, claro). Eso es interesante.
- La frivolidad del mundo del espectáculo sirve para distraernos sobre el desastre que es nuestra vida. De alguna forma, es una droga que nos da la sociedad para calmar nuestra frustración, pensar que podemos vivir la vida fantasiosa de otro. "We've all been raised on television to believe that one day we'd all be millionaires, and movie gods, and rock stars. But we won't. And we're slowly learning that fact. And we're very, very pissed off." ("Fuimos todos criados por la televisión para creer que un día todos seríamos millonarios, dioses de las películas y estrellas de rock. Pero no lo seremos. Y estamos de a poco aprendiendo ese hecho. Y estamos muy, muy enojados") decía Tyler Durden en Fight Club(*).
- ¿Qué se necesita para valorar lo que uno tiene? ¿Perderlo? ¿O más? Había leído por ahí que para amar algo uno tiene que tomar consciencia real de que lo puede perder. ¿Cuántas cosas damos por sentadas mientras perseguimos utopías?
- También había leído que peor que no obtener algo es obtenerlo (mejor, era "las mayores desgracias que pueden ocurrirle al hombre son no alcanzar lo que anhela y alcanzarlo", o algo así). ¿Nos damos cuenta realmente que las ilusiones son perfectas por el solo hecho de ser ilusiones y no pueden (ni deben) ser alcanzadas? A veces alcanzar algo es destruirlo (como la mirada de Orfeo), la ilusión y la espectativa cumplen un propósito en sí mismas.
- No importa cuanto nos esforcemos, hay cosas que escapan a nuestro alcance y dependen pura y exclusivamente de un golpe de suerte. En este caso sería la pequeña actriz emprendedora y su oportunidad de "salir al estrellato". Las civilizaciones antiguas trataban de congraciarse con los Dioses para que su suerte les sea favorable, las actuales... lo mismo. Los que no creen, sin embargo, creen en su propia fortuna (que dicho sea de paso, "Fortuna" es la diosa romana de la suerte, así que hasta los capitalistas más ateos en el fondo creen que su éxito se debe a los dioses, aunque no lo sepan...). ¿Tanto miedo nos genera la impotencia de no poder controlar por completo nuestras vidas? "You are, what you do, when it counts" ("Eres lo que haces cuando importa") decía la única frase buena de un libro malo. El resto, nos guste o no, depende del azar...

(*)Nota de color: ¡Qué gran película Fight Club! Me parece que voy a hacer un post sobre esa. ;)

domingo, 20 de diciembre de 2009

En cartel: Háblame de la lluvia

Título: Háblame de la lluvia
Orígen: Francesa
Medio: Cine
Sinopsis (en una línea): Un par de fracasados con aspiraciones cinematográficas intenta filmar un documental sobre una escritora feminista "famosa"
Target: Ehm... esteeemmm... ehm...

Motivación: No hay nada más en cartel. El cine francés genérico me genera más simpatía que el cine bollywoodense genérico...
Predisposición: Pasatista
Espectativas: Ninguna

Mi opinión:

El hijo del ama de llaves, un chico discriminado con aspiración a ser álguien en la vida. Un periodista venido a menos que es incapaz de expresarse correctamente (por falta de lenguaje o de coeficiente intelectual). Una mujer exitosa, feminista, política, autoritaria, cuya vida no es tan idílica cómo su imágen inspiradora. Una hermana tensa e insegura, relegada por su madre y condenada a cuidar de un marido infantil.

"Háblame de la lluvia" tiene los elementos para ser una película sumamente interesante. Simplemente no lo es. El argumento se queda en intenciones, la intención de generar personajes reales e interesantes que no llega a desarrollar, de mostrar las dos caras de la figura pública que no llega a mostrar, de expresar las relaciones ambíguas entre patrones y criados que no termina de expresar.

En fin: haciéndola corta, la película no cuaja.

Puntaje: 3/10

Entretenimiento: Booooooooring...

Conclusión y recomendaciones: Me aburrí. No la recomiendo. Si quieren ver cine francés, todavía está en cartel "MR 73", o si tienen suerte "Bienvenidos al país de la locura" que son pelis excelentes.

Reflexiones:
- Todos los extremos son malos. Una cosa es luchar por la igualdad, en contra de los prejuicios y la discriminación, y otra muy distinta es desconocer por completo que la mujer y el hombre son distintos. Quitar a la mujer su aspiración de formar una familia es en parte mermar algo de su femeneidad.
- "Eres casado, no ciego". Algo interesante ocurre ahí (que no se desarrolla en la película suficiente). Estar en una relación estable no significa que nadie nos vaya nunca a gustar, atraer o conmover. Eso existe desde el momento en que somos humanos. Lo importante no es ser ciego para que no ocurra, o hacer la vista gorda, lo importante es qué hace uno con eso. Que nos guste alguien que no es nuestra pareja no implica necesariamente que debemos ser infieles, implica que se nos presenta una oportunidad de decidir, porque sin decisión no hay libertad, y sin libertad, ¿cómo se podría ser verdaderamente fiel?
- La vida no tiene que ver con el lugar de dónde salimos, sino qué hace uno con las oportunidades que se le presentan.
- Padres lejanos, niños criados por la mucama. No digo que esto sea bueno ni malo, simplemente es una situación que existe (en la clase media-alta y alta, por supuesto) y se repite. La verdadera pregunta sería: ¿para qué quiere la gente tener hijos si no se va a ocupar de su crianza? Bah, tal vez soy demasiado planificador y hay gente que vive más lo que le toca como puede...